El Perdón

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OMAR SÁNCHEZ

EL PERDÓN

CAPÍTULO 1

Salutación

1 Omar, esclavo de nuestro Señor Jesucristo y llamado a predicar el evangelio de Dios por todo el mundo a todos los Hijos de Dios esparcidos por la Tierra que tienen hambre y sed de justicia. 2 La paz de Dios sea con todos vosotros.

El perdón

3 El amor de Dios ha sido manifiesto a todos en que nos perdonó de todos nuestros pecados y nos limpió con la sangre preciosa de su hijo Jesucristo. 4 El perdón de Dios es una de sus cualidades maravillosas por la cual hemos conseguido apaciguar nuestras conciencias pecaminosas y encontrar refrigerio en este mundo vil. 5 Su perdón no es superficial, sino que penetra hasta lo más profundo de nuestras almas y nos limpia de todo mal. 6 ¿Ha sufrido insultos? ¡Yo también los he sufrido en abundancia! 7 ¿Ha tenido que padecer calumnias y humillaciones? ¡Yo también las he padecido hasta desear partir con el Señor!

8 Pero, ¿de qué manera manifestamos nuestro amor por nuestros hermanos y mayormente por los que nos persiguen y se constituyen así en nuestros enemigos? 9 Perdonándolos, así como Dios nos perdonó primero. 10 No guardando rencor por los que nos persiguen y no devolviendo mal por mal; antes bien, a cualquiera que nos ofenda le brindaremos nuestro amor cristiano.

11 ¡Cuántas veces he tenido que luchar fuertemente contra esta carne pecaminosa que me induce a hacer el mal! 12 Si no fuera por la fuerza en virtud del que me imparte poder, Jesucristo, no habría salido victorioso de ninguna de mis luchas. 13 Y como humanos pecaminosos, no existe ni uno solo que sea varón perfecto; muchas veces he ofendido a muchos individuos. 14 ¿Eso me hace feliz? ¡No! Al contrario, contrista mi alma y hace que llore por haberle fallado a Dios. 15 Sabemos que Satanás no duerme, pero nosotros nos quedamos dormidos muchas veces y dejamos que la influencia del Diablo penetre en nuestras mentes y actuemos insensatamente para con los demás.

16 ¿Os he ofendido? ¡Os pido perdón! ¿Os he causado oprobio? ¡Os pido que me disculpéis por haberlo hecho! 17 Pido a mi Dios que me dé fortaleza para poder soportar esta pesada carga que llevo sobre mis hombros por haber sido débil cuando debí ser poderoso.

18 En el nombre de Jesucristo y por su sangre poderosa, mediante el Espíritu Santo de nuestro Dios Jehová, os pido que paséis por alto las veces que he actuado tontamente contra usted al haberlo ofendido o haber actuado insensatamente y hablado con palabras execrables contra usted. 19 No estoy poniendo excusas, ni estoy defendiéndome por lo que he hecho o hablado contra usted que lo he ofendido, 20 usted tiene razón cuando dice que le he injuriado y he actuado como una persona que no es cristiana, usted tiene razón cuando me llama hipócrita y mentiroso, 21 pues ¿de qué otra manera se le puede llamar a alguien que llamándose cristiano habla deshonrosamente contra sus semejantes?

22 Si usted, a quien he ofendido, decide otorgarme el perdón, le aseguro que Dios se lo tomará en cuenta y su galardón será grande en el cielo una vez que estemos delante de la presencia de nuestro Dios. 23 Olvidemos el orgullo y dejemos de discutir sobre quien comenzó la lucha, quien lanzó la primera ofensa, quien dijo la primera palabra con desdén; 24 mejor acudamos a los pies de nuestro Señor y pidámosle sabiduría para perdonar a quienes nos ofenden.

CAPÍTULO 2

Bendiciones al perdonar

1 Antes de seguir guardando rencor contra quienes le han tratado mal mire en su interior y con honestidad vea que usted también ha tratado mal a otros, 2 y así como usted desea que se le perdone por lo que ha hecho o hablado mal, yo y los demás deseamos que se nos perdone por lo que hemos hecho o hablado mal.

3 Deseo que Dios le guarde en su camino y le bendiga abundantemente en todo lo que haga en el nombre de Dios. 4 La paz de nuestro Señor Jesucristo le de la tranquilidad y serenidad que se requiere en todo cristiano. 5 En todo lo que me ha ofendido yo le perdono de todo corazón, y de igual manera le pido que en todo lo que le haya ofendido me perdone de todo corazón.

Salutaciones finales

6 Os envío mis más cordiales saludos a todos los hermanos esparcidos por el mundo y que día a día luchan contra el enemigo y llevan el evangelio a todo rincón del planeta para testimonio a todas las naciones.

7 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros.
Amén.